Muchas veces la ansiedad nos obliga a crecer rápido, pero la vida nos enseña que para que lleguemos a nuestras metas, los plazos suelen ser más largos de lo esperado. Este es el caso del álbum debut de la banda oriunda de Chillán, Sanguinius Terra, quienes tardaron tres años en el proceso de poder entregarnos su estreno discográfico. Pueden estar tranquilos, porque cada esfuerzo adicional se ve completamente recompensado con el producto final.

Texto: Cristián Carisma

Tras poco más de siete años de vida, la ópera prima de la banda se enmarca en vivencias que pueden ser plasmadas en cualquier momento del tiempo y aun así mantener su vigencia. La placa arranca con dos cortes que podrían tener cierto vínculo entre sí; una intro instrumental llamada «Xe-nn mer čonn», que traducida del dialecto Selk’nam u Ona sería algo así como ‘llegó el Hombre’, la que nos implica en lo que se podría denominar como el trayecto de iniciación hacia la madurez de la banda con las vicisitudes que sufrieron en su ceremonia del hain que hicieron propia como agrupación, y que se conjuga a través de su heroica instrumentación en una gran composición incidental. Casi sin dar respiro llega «Lluvia Astral», (canción protagonista del primer clip del grupo), posee algunas variantes latinoamericanas en la batería del inicio, adueñándose de una gran intensidad en las guitarras y un coro extraordinario que nos sumerge en el sonido de los chillanejos y tal como nos habían adelantado; el tema nos acerca todo el imaginario de nuestros pueblos originarios y sus creencias cósmicas respecto a la llegada de los dioses desde el cielo a purificar la tierra. Un corte lleno de ritmos poderosos y de los mejores de la placa.
Una guitarra con un hipnótico riff gradual, que se mantendrá deambulando a lo largo de la canción antes del puente de estrofa y en el cierre, nos anuncia el comienzo de «Arrastrando Cadenas», una composición de ritmo trepidante y de líricas esperanzadoras poseedora de unos solos muy logrados y de gran virtuosismo.
«Lamento en Do m» es una hermosa introducción en piano, bajo y batería, para otro gran tema del disco «Herida Perpetua», la que arranca con una correcta interpretación de González, en las voces, en un tono que le queda muy cómodo, antes de un diálogo de guitarras envolvente y el cambio de tiempo que nos aproxima las estrofas, pasando por un coro más pausado nuevamente con el canto acertado del vocalista. La letra, se convierte en una de las más emotivas de la placa gracias a su estribillo y los desgarradores altos finales del cantante.
Pasando la mitad de la placa, «Artista de la Sangre», llega con sonoridades más clásicas que permiten el lucimiento absoluto de cada miembro del sexteto, consiguiendo eludir las etiquetas gracias a los distintas influencias de sus músicos que, al unirse, cosechan un sonido único en este ataque directo al clero y sus abusos.
«Ya no habrá Dolor» marca un cambio sonoro absoluto, sino la más, una de las mejores composiciones del álbum, al que aporta su ritmo marcial y también la voz del barítono Ismael Ahumada en ese diálogo que trae a González totalmente inspirado y sentido en una canción potente y contemplativa. Acá Sanguinius Terra logra mezclar hechos olvidables del pasado y transmitir como logra un padre, a través de relatos fantasiosos, tranquilizar a un niño de las atrocidades que no deberían repetirse.
«Mhen», (cuya traducción es alma en pena), nos sirve de relajo tras la triste historia anterior para volver a sumergirnos esta vez en la potencia de «Tierra Ansiada» – canción que originalmente se titulaba “Triste Resplandor” – un corte que si bien no decepciona, se podría convertir en el punto más débil de la placa a pesar de que se explotan de buena forma las líneas más progresivas de la banda, ya que existen ciertas taras al momento de llevarla a cabo que no logran enganchar del todo como sí lo consiguen las demás composiciones.
El final llega con una sorprendente «Sendas del Adiós», una espléndida canción en la que González nos entrega toda su pasión en un canto a voz limpia, que se matiza con la compañía de tres invitados que le imprimen la grandilocuencia necesaria: Carlos Stöckle en guitarra acústica, Alejandro Gómez en violín y Mari-Jo Saravia  en vientos. Además de unas potentes líricas, en que el protagonista expresa su clamor pidiendo tiempo extra a la muerte para solucionar asuntos terrenales no resueltos. La pieza deambula perfectamente por mixturas que van desde el folclor a los aires celtas de forma notable.

Un debut a lo grande el de los muchachos de Saniguinius Terra, sin duda que la espera valió la pena para que su anhelo se materializara en una producción de gran calidad y hoy tengamos ante nosotros uno de los buenos discos de la temporada. Su Tierra ansiada ya es una realidad.

FICHA TÉCNICA «Tierra Ansiada»

CANCIONES:

MÚSICOS:
Felipe González (Voz)
Sebastián Espinoza (Guitarra)
Juan Espinoza (Teclado)
Lucas Riquelme (Guitarra)
Fabián San Martín (Batería)
Diego Gómez (Bajo)

MÚSICOS INVITADOS:
Ismael Ahumada (Voz en track 7)
Mari-Jo Saravia (Flauta en track 10)
Alejandro Gómez (Violín en track 10)
Carlos Stöckle (Guitarra Acústica en track 10)

SELLO: Independiente
AÑO: 2016
PAÍS: Chillán, Chile
DURACIÓN: 41:01
SIGUE A LA BANDA: 
GRABADO EN: Estudios Decibeles y KotrachMedia (Chillán), La Bodeguita (Concepción), producido por Fabián San Martín
DISEÑO CARÁTULA: Madeline Boni.