El recinto ubicado en la Alameda fue invadido por el folk metal

 

Desde Rusia y las Islas Feroe a Santiago de Chile, ambas bandas retornaron al país para detonar una gran dosis de folk metal en club Blondie.

 

Viernes 26 Octubre 2018
Blondie, Santiago Centro

 

A eso de las 19:15 horas, un poco antes de la presentación de Arkona, escuchamos golpes de espadas chocando con escudos, sonidos que anticipaban la batalla. Mientras se acerca el sonido vemos llegar recios guerreros a apoderarse de la pista de Blondie para desatar una batalla en medio de todos los asistentes que ya estaban en el lugar.

 

Guerreros, escudos, espadas y gritos tanto de batalla como de los asistentes alentando su favorito, replicaban en cada rincón de Blondie, estos guerreros son parte de la agrupación Fimbultyr , dedicados a la recreación histórica escandinava, trabajo al que han puesto bastante detalle, como dato extra el próximo 25 de noviembre tendrán una muestra y convocatoria abierta para ser parte de su grupo, así que si te gusta la recreación histórica o tienes un espíritu guerrero esta es tu oportunidad .

 

Luego de un par de brutales encuentros, los chicos de Fimbultyr , dejan la pista para dar paso al show de Arkona. Se apagan las luces y comienza la intro, el mantra de la agrupación, acompañada de gritos y aplausos Masha llega para completar la introducción, al sumarse el resto de la banda, vemos como todos están ataviados al mejor estilo nórdico del medioevo, marca de Arkona que realza su estilo musical, tal y como hemos visto en sus pasadas presentaciones en Chile.

 

Nos llevan por diversas canciones ya clásicas de su repertorio como ‘Goi, rode, goi!’, ‘Arkona’, Zakliatie’, Ot Serdca k Nebu’, Kupalets’, ‘Stenka na Stenku’ y el clásico Yarilo’ , a través de la ruda y a veces melodiosa voz de Masha, además de los diversos instrumentos que acompañaron la función, incluidos instrumentos de vientos no muy comunes de ver por estos lares como la gaita. Es necesario destacar la entrega de la fanaticada, ya que coreaban cada tema que Arkona traia en su repertorio esa noche, no importando las diferencias fonéticas y de idioma, cada tema se vivía como un himno, eso si la entrega era mutua, todos los músicos sonreían y vibraban junto al público, anulando cualquier diferencia que pudiera existir, esa noche todos hablamos el mismo idioma, el metal.
 

 
Nuevamente llegaron los guerreros a la pista de Blondie, esta vez con más público hicieron representaciones muy realistas de batallas, amenizando y ambientandonos aún más en un evento como éste, el querido Paganfest que es ya una tradición para los amantes chilenos del folk metal.

 

Luego a eso de las 20:30 horas, llega el turno de los vikingos de la Isla Feroe, Týr volvía a Chile como un ganador, la agrupación estrenaba nuevo guitarrista, un debut exitoso ya que su carisma era innegable. Aquí era un poco más fácil cantar y seguir los temas, por lo que los asistentes no titubearon en cantar cada uno de los temas que la banda traía esta noche, aunque también sería justo mencionar que no tienen material nuevo desde hace algunos años, de hecho el 2014 estuvieron en Chile presentando Valkyrja’ junto a Korpiklaani en la ya extinta Kmasú Premiere, asi que no era muy difícil ponerse al dia con su discografía.

 

De todas formas fue un show potente y creo que más demoledor que aquella vez en el 2014, también la relación público/banda era muy fuerte, los músicos sonreían y hablaban a los fanáticos, despertando gritos guerreros en cada una de las canciones y luego de cada pequeño discurso que emitían. El ambienta era chileno-vikingo, todos sumidos en un trance musical que nos llevaba a navegar por frías aguas y luchar con nuestras armas en alto en épicas batallas. Escuchamos algunos temas como Gates of Hell’, ‘Blood of Heroes’, ‘The Lay of Thrym’, ‘Hall of Freedom’, ‘Hail to the Hammer’, ‘By the Sword in my Hand’ y para cerrar con broche de oro el gran clásico de TýrHold the Heathen Hammer High’, tema que llevo al éxtasis a cada uno de los asistentes que no dudaron en cantar, gritar y hacer el moshpit más grande de la noche.
 

 
Fue una jornada memorable, lástima que en esta oportunidad no pudieran compartir escenario con músicos nacionales, ya que el folk chileno también tiene bastante material y algo que decir, pero no será el último Paganfest y como ya hemos visto en ocasiones anteriores, este es un evento que sí considera a los exponentes nacionales. Un grato recuerdo del retorno de ambas agrupaciones queda para nosotros, cada asistente vivió cada uno de los temas, viajamos juntos por mares vikingos y bosques milenarios, un paraje más frio que nos hizo olvidar a momentos el calor reinante de la noche santiaguina, una vez más el folk metal se hizo presente y todos fuimos a su encuentro. Larga vida a Paganfest.

 

Fotografías: Tamara Matus