Ambas agrupaciones capitalinas presentaron lo mejor de su repertorio en una jornada cargada de calidad y emoción

 

Miércoles 27 de febrero de 2019
House Rock & Blues – Ñuñoa

 

A mitad de semana y en medio del ajetreo festivalero, más público del esperado se acercó al tradicional House Rock para disfrutar de dos exponentes nacionales que están dando que hablar desde el circuito under santiaguino.

 

Piedraluz; dulce melancolía

El espectáculo se inició a las 22:15, cuando el cuarteto Piedraluz se tomó el escenario liderado por su cantante Consuelo Lillo, quién lució su rostro adornado con maquillaje tipo glitter y una polera negra que resaltaba por su mensaje “Don’t text him back”.

 

Su presentación se centró casi por completo en la última producción Gris’ (2018), matizada con el buen sonido de un pop/rock de líneas suaves y melancólicas que navega en la penetrante dulzura de la voz de Consuelo. En la primera parte pudimos escuchar el sencillo ‘Mil Historias’, carta de presentación de su reciente trabajo, seguido de la intensidad de ‘Final’, nuevo tema que sirve de música incidental al término de una relación.

Tras una breve pausa para los agradecimientos de rigor, Piedraluz nos presentó ‘Dame un Día’, segundo single de ‘Gris’, interpretada con cierta emoción y fuerza, aunque manteniendo esa particularidad de escuchar la voz de la cantante casi como un susurro en el oído. Le siguió ‘Salta’, que fue la primera composición que generó palmas desde el público para acompañar. Ya en la recta final, ‘Una Vez’, canción que nos adelanta parte del sonido próximo de la agrupación dejando en parte de lado su zona de confort para bien, y ‘Más Allá’, tema que cierra su disco y también una correcta actuación entre los aplausos de los espectadores.

 

The Orange Rocket; exprimiendo el escenario

Luego de una breve pausa, y casi puntualmente a las 23:00 horas, los músicos de The Orange Rocket comenzaron a atacar con los primeros acordes de ‘Dirty Heaven’, la que sirvió de introducción para que Fran Citron abordara el escenario entre la ovación de una buena cantidad de gente que poblaba las mesas del recinto ñuñoíno. Sonido casi perfecto y un cantante que es un espectáculo por sí mismo, fueron la tónica del lanzamiento en sociedad del nuevo trabajo de la banda titulado ‘While You’re Sleeping’, disco de 6 canciones grabadas en vivo en Orange Studio, que ha tenido muy buenas críticas en los medios especializados.

 

‘While You’re Sleeping’ siguió siendo el protagonista del segmento inicial de la presentación de la mano de ‘Superstar’, ‘No Glamour’ y ‘Overcrowded’, ratificando el inmenso potencial que ostenta en vivo el quinteto capitalino con versiones fieles al disco e incluso aún más potentes. Característica que notó la audiencia, premiando cada composición con sendos aplausos y algunos vítores.

 

El carismático cantante anunció el momento de repasar material clásico de la agrupación como ‘I Swear To God’, corte que abre su LP debut ‘Spaces In Time’ (2017), y que se va desarrollando en medio de sinuosas melodías, para luego invitar al público a bailar con la setentera ‘Kiss Me Sweet’, con perfecto uso del pandero y contagiosos movimientos de parte del frontman. El platinado vocalista transmite seguridad sobre las tablas, gracias a la confianza que le da tener una banda de gran fiato que brinda los acordes precisos para su show. Una banda que si bien siempre ha tenido un excelente rendimiento en directo, últimamente ha ido aportando más dinamismo a su espectáculo con la incorporación de Sebastián Peralta en Batería y de una segunda guitarra en la persona de Miguel González, quienes se unieron a la base de cuerdas de Felipe Olivares en Bajo y Jason Polanco en Guitarra. Este último tuvo su homenaje con la rockandrollera y precisa ‘Jason Banner’.

The Orange Rocket jugó con la contemplación de ‘Spleen’, con armonías más cercanas al rock de carretera en ‘Answers’ (de su EP homónimo de 2013), y la movida ‘Speed Runner’, composición con que terminaron de revisar su último trabajo. También se dejó llevar por aires más britpop con ‘New in Town’, mismo rasgo que exhibió ‘The Wave’, contagioso tema que tenía a parte de los asistentes bailando y que puso el punto final a un show redondo de principio a fin, con un set bien armado y una calidad sonora rayando la excelencia.

 

Un bajo preciso, guitarras perfectas, batería palpitante y una voz sublime; que imprime su pasión en cada movimiento seduciendo a la audiencia con su sensualidad. Ese podría ser el resumen de un show de The Orange Rocket, una banda que sube al escenario para exprimirlo hasta la última gota.

 

Fotografías: Sebastián Domínguez

Texto: Cristián Carisma