Reseña y galería del retorno de Exodus por nuestro pais. 

 

Exodus en Chile 2016

Kmasú Premiere

Jamás pasa por desapercibido cuando una de las bandas más ilustres de la Bay Area realiza una nueva visita a nuestro país. En este caso, Exodus volvía después de 15 meses a patear cráneos y explotar tímpanos a esta parte tan recóndita del mundo. Sin embargo, las expectativas antes del show no eran muy altas debido a diversos factores: el plato se volvería a repetir en la Kmasú Premiere, un recinto con una acústica desorbitante si no se maneja bien, la ausencia de Gary Holt marcaría un vacío en la banda que sería difícil de llenar, y el hecho de que las bandas al volver en un periodo muy corto de tiempo no traen algo novedoso que mostrar.

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A pesar de todo eso, los californianos pudieron dar vuelta la tortilla, después de todo se trata de Exodus. La ausencia de Gary Holt no se hizo notar, algo que los mismos integrantes de la banda han mencionado más de alguna vez que sin él las cosas han marchado muy bien, y se pudo apreciar la jornada de anoche. Además, el repertorio que traían bajo el brazo era muy distinto al que tenían la última vez, ya que “Blood In Blood Out” (2014) estaba en la cartelera de los músicos, un disco que, irónicamente, salió a la venta un día antes de la última visita de la banda a Chile, así que esta era la oportunidad perfecta para disfrutar de su última placa en vivo.

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Un día con mucho calor y sed nos deparaba para esta jornada, y más perfecta se hacía al ser un sábado. Las puertas se abrieron a eso de las 19:00 horas y a eso de las 20:00 horas los encargados de abrir el telón fueron los nacionales Soulinpain. Al ser los conejillos de indias de la jornada, el sonido desmesurado e inentendible les jugó en contra ante el poder que demostraban arriba del escenario. En media hora repasaron gran parte de su trayectoria de una década. El hecho de tratarse una banda netamente Death Metal no prendió mucho a los primeros asistentes al show. Sin embargo, su vocalista agradeció a aquellos que estuvieron presentes. Luego Saken salió al escenario mostrando un poco más de vieja escuela, algo que prendió más a los thrashers que iban ingresando al recinto. Los nacionales venían promocionando su trabajo más reciente “Dense & Thick”, algo que no hacían desde hace 18 años. A estas alturas el sonido iba mejorando un poco, ya que la banda demostraba un poco más de simplicidad en los instrumentos sin tanta utilización de sintetizadores. Al terminar su presentación fueron ovacionados y los gritos por Exodus llegaron al instante.

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Con una puntualidad que estuvo estipulada desde el comienzo, las luces se apagaron a las 22:15 para dar inicio al plato fuerte de la noche. Exodus se presentaba por octava vez en nuestro país y el recinto daba señales de que se iba a venir abajo, los mosh no se hicieron esperar en un público enardecido y todo indicaba que Exodus no iba a defraudar esta vez. “Total 13” y “Blood in, Blood out” fueron las encargadas de abrir el show y ser coreadas como si se tratara de cualquier clásico de la banda, pues claro, ya había pasado un buen tiempo desde que salió el disco y ya estaba en la memoria de todos los presentes. Como ya se presagiaba, la banda venía con un nuevo repertorio, pero sin dejar de lado clásicos como “And Then There Were None”, “Metal Command”, “Piranha” y A Lesson in Violence” que fueron recibidos con la misma brutalidad que suele tener el público y la banda al haber una conexión tan fuerte y mutua, algo que Souza llevó muy bien a cabo, mostrando una empatía y liderazgo de vieja escuela ante un público encendido en su totalidad.

 

Muchos alaban a Souza por su gran puesta en escena, aunque Dukes nunca se quedó chico durante los años que estuvo a cargo de ser el frontman de la banda, pero ya sabemos que Souza es una eminencia dentro de Exodus, ocupando el vacío que dejó Paul Baloff en los 80’s con su disco más icónico en el mundo de Thrash Metal. Si bien, la voz de Souza aún sigue intacta aunque algunos problemas de sonido hicieron que la voz desapareciera y se acoplara con lo chico del recinto. Claro que con el transcurso de la jornada el sonido empezó a mejorar mucho desde cualquier punto. Temas como “War is my Shepherd”, “Children of the Worthless”, “Impaler” y “Blacklist” no se quedaron chicos y marcaron el gran preparativo de clásicos que estaban por venir, entre ellos, muchos pertenecientes al “Bonded By Blood”, ya que se extrañó una gran variedad del “Pleasures of the Flesh” (a excepción de “Deranged”) y para qué decir de aquellos que salieron en los noventa, como “Impact is Imminent” y “Force of Habit” (discos totalmente ausentes en el último tiempo). Sin embargo, las cabezas no dejaron de rodar con temas de su último trabajo, aquellos como los antes mencionados, “Salt in the Wound” y “Body Harvest” cumplieron con un rol importante sin quedarse chicos con otros temas de alto calibre, como aquellos que le dieron final a la jornada con “Bonded by Blood”, “Toxic Waltz”, y para acabar con todo “Strike of the Beast” haciendo temblar el piso, tal como lo propuso el mismo Souza para finalizar un show rotundo, pero a la vez,  con un final predecible. Sin embargo se agradece que Exodus no haya defraudado como jamás lo ha hecho en cada visita, aunque pasen por distintas alineaciones y toquen en recintos de la categoría que no corresponde a una banda de gran calibre, sea donde sea, los tipos siempre nos brindarán un espectáculo de primer nivel.

 

Reseña: Daniel Arias

Fotografía: Tay Martinez