La fuerza del Metal de Maipú, dijo presente en la segunda jornada de Sesiones CAM en la comuna de Ñuñoa. 

 

 

Jueves 6 de octubre de 2016
House Rock & Blues

22:15 y Kaleuche entra a escena y el que la agrupación entrara a escena; significó sentir una descarga de verdadera artillería pesada que con su poderío sonoro, impresionó inmediatamente a la audiencia que comenzaba a poblar la mesas del local. “En las sombras” y “Sangre Nueva”, marcaron el génesis de una actuación que se caracterizó por el predominio de las potentes líneas de bajo que le imprime Johnny a Kaleuche, el que se matiza con la estridencia de la guitarra de Rhyno, la correcta batería de Jano y la energía de Andrés en Las voces. El vértigo en que nos sumió la banda, llegó a una pequeña pausa que nos entregó el inicio de “Falso Dios”, la que luego continuó con su desbocada intensidad. Una pequeña arenga del cantante en la que nos diserta “No más clases sociales…el pobre se hace más pobre y el rico más rico” antes de continuar taladrando cerebros y desnucando cristianos con “Ira” y “Justicia en el Caos”; imposible mantenerse inmóvil ante tales metrallas que iban vaciando sus municiones sin piedad sobre nuestros oídos. Lamentablemente, un desperfecto técnico en el equipo de bajo, dejó en silencio a los maipucinos, quienes intentaron continuar con la brega, pero la tecnología dictó otra cosa y así es como se despiden ante una más que merecida ovación del público.

A las 23:15 de la noche, se posan sobre el escenario los misteriosos Birlibirlokus. Para alguien que nunca los había escuchado, parecen personas muy diferentes y nada hacía prevenir a los asistentes –salvo a la hinchada que los acompañaba– qué se nos venía aquella noche de jueves. Los cuatro músicos transformaron su breve actuación en un caos sonoro, en una exaltación auditiva para todos quienes presenciamos aquella curiosa, intensa y genial actuación. Los Birlibirlokus son lo más parecido a los cuatro jinetes del apocalípsis; Galopando de tema en tema, de acorde en acorde en un cúmulo de distorsión, desparpajo y pasión. A pesar de esta actitud “punk” los cuatro componentes son muy buenos músicos, el vocalista particularmente con un abanico tonal muy amplio y con una impecable afinación en prácticamente todo el show. Por otro lado, el bajista y segunda voz muy destacado con una calidad muy especial. Las letras de esta agrupación, repletas de humor, nos recuerdan a bandas como Sinergia, Mojinos Escozios o Los Mox. Entre las canciones que destacaron en esta presentación, podemos mencionar «Vulva del bar», «El trauco», «Chakal» y el tema que más réditos les ha traído a lo largo de su carrera «Chile será campeón…». Una actuación impecable para una noche notable en las que una banda tan particular y otra de un inmenso vigor dejaron su huella en las Sesiones CAM de Rockerio.

Textos: Matías Hermosilla – Cristián Carisma
Fotografías: Pablo Aliaga