Primitivismo y reacción: Brujería en su máxima expresión

 

Martes 17 de mayo de 2016
Club Kmasú Premiere – Santiago

Las hordas de seres nocturnos que se aglutinaron la noche del martes, fueron tímidamente haciéndose parte del show que se iba a vivir. A las 19:55 abrió los fuegos Slavery comunicando en su expresión profunda una tradición thrashera y apasionada propia de buenos cultores de heavy metal, el público de forma introvertida, se iba acercando al escenario y el espacio aún se veía un tanto vacío cuando los chilenos –de destacada ejecución  instrumental y una soberbia calidad vocal– bajaron el primer telón de aquella fiesta de la tribu que se congregaba en el local de Blanco Encalada.

Alrededor de las 20:35 se abren las puertas del infierno y Recrucide le imprime oscuridad a la tribu, un show en la medida de lo tenebroso y acompañado por una serie de imágenes evocativas que adornaban y cerraban la atmósfera oscura que iba imprimiendo en los asistentes un fervor profundo. No en vano los 20 años de carrera de la agrupación, sirven como pie para brindar un show redondo a pesar de algunos problemas que presentó la mesa de sonido con su actuación. Comenzaron también los primeros mosh y la tribu parecía preparada para recibir a quienes darían cierre a aquel espectáculo. De un momento a otro se repletó y la gente se abarrotó en el centro del templo del rock. Luego entenderíamos que durante la presentación de Recrucide, se había desatado una avalancha de irresponsables en las afueras del recinto, para acceder al concierto sin pagar su entrada, lo que hizo ver la cancha sobrepasada en su capacidad.

A las 21:55, apareció el jefe de la tribu; Juan Brujo con su machete y su milicia, Brujeria. El público enardeció, las almas vivían un fuego primitivo e inusual para un mundo como el actual, cuando abrieron los fuegos con «Pito Wilson», los mosh pit se tornaron verdaderos procesos de catarsis colectiva. Los asistentes vivieron con pasión y desenfreno el espectáculo que dejó más de algún asistente sangrando o empapado en cerveza o vino (La sangre era claramente la huella que dejó parte de la lucha desesperada que se vivió fuera entre los inadaptados que querían pasar gratis, la gente que tranquila entraba con su ticket y la seguridad del evento). Cuando sonó «Desmadre», la audiencia nuevamente enloqueció, los mosh se hacían cada vez más grandes en el centro del escenario y la gente disfrutaba con pasión desmedida, hombres y mujeres dejaban emanar lo más primitivo de su ser, desde los tímidos que se encontraban en los costados meneando sus cabezas a los enardecidos lideres del centro del espectáculo tribal. Cuando se vino «Revolución», se le otorga contenido a la revuelta tribal, el sustento del Zapatismo revolucionario que acompaña los pañuelos que visten en sus rostros los miembros de la mítica banda México–estadounidense. Un show que finalizó con la particular versión de «La Macarena» en la que se cambia Macarena por «Marihuana», donde Juan Brujo quedó solo en el escenario, interpretando con la pista de fondo, mientras la banda se retiraba y los roadies desmontaban los equipos.

Es el cierre de un desmadre, de una evocación salvaje y primigenia que se erige con cada uno de los asistentes – varios ensangrentados y alcoholizados–. Construyeron en este breve lapsus una revolución profunda, aguerrida y apasionada, donde se evocan las pasiones más profundas de la humanidad y se cimienta una sociedad a partir del principio: Al sistema opresor; el caos como respuesta válida y aglutinadora.

¡Larga vida al rock!

Setlist Brujería:

  1. Pito Wilson
  2. Cola de Rata
  3. La Migra
  4. Hechando Chingasos
  5. Pititis
  6. Vayan sin miedo
  7. Desmadre
  8. Angel
  9. Marcha de Odio
  10. Satongo
  11. Sida de la mente
  12. Bruherizmo
  13. No Acceptan
  14. Anti Castro
  15. Revolucion
  16. Division del Norte
  17. Consejos Narcos
  18. La Ley del plomo
  19. Matando Güeros
  20. Marihuana

 

Texto: Matías Hermosilla
Fotografías: Pablo Aliaga