La espera concluyó, El Cruce volvió con todo, llenos de energía, nuevo arsenal y acompañados por un  mar de seguidores  ansiosos.

 

Sábado 11 de Marzo de 2017
Teatro Cariola

El retorno de El Cruce luego de cinco largos años, estuvo acompañado por fanáticos y seguidores que se encargaron de llenar la cancha del Teatro Cariola, haciendo de todo el show una fiesta emotiva y sincera, un reencuentro que era necesario y, por si fuera poco, los encargados de abrir el show eran nada menos que Kuervos del Sur, agrupación que a punta de rock y nuestras raíces, nuevamente no dejó alma indiferente.

 

Kuervos del Sur

Comienzan puntual, mucho público ya congregado esperaba con ansias que empezaran los primeros acordes de esta querida agrupación (recordemos el éxito de su pasado lanzamiento en el mismo recinto), un show poderoso y profundo, bueno es difícil no ser profundo cuando tocamos la raíz de nuestro ser, de nuestra raza de forma tan real y pura como lo hace Kuervos del Sur , y es eso justamente a lo que apunta la banda; a una entrega total y profunda entre músicos y seguidores.

La mística se creó de inmediato con ‘Vagabundo’, la presentación partió con algunos problemas de saturación pero que se arregló mientras avanzaba la noche. Escuchamos parte de sus  temas más queridos como ‘Aves de Mal Agüero’,  ‘El Árbol del Desierto’, ‘El Indio’,’ Cenizas’, ‘Enredadera’ , o el regalo de la noche ‘ Caracol’ y ‘Los cometas’, entre otros, aunque quedaron algunas canciones favoritas de algunos de sus seguidores fuera del setlist de esta noche, no se podía aumentar el tiempo que tenían predispuesto.

De todas  formas  fue un show bastante emotivo, con cariñosos y espontáneos “chiflidos tipo cueca” por parte del público al comenzar algunas canciones, otras se vivían con cabeceos, con cantos, gritos y saltos, en resumen toda una explosión de cuando se vive lo que se escucha. Además Kuervos del Sur, se tomaban pausas para agradecer sinceramente a los asistentes y a El Cruce por esta oportunidad, generando una empatía imposible de borrar. Es digno de destacar que con una convocatoria de este tipo dejan su huella en parte de la historia dentro del rock chileno, han sido pocas oportunidades que vemos un recinto tan lleno con bandas nacionales (y algunas extranjeras, hay que decirlo), y es un gran paso para marcar nuestra identidad, de darle a nuestros músicos el valor que merecen, como decía, si bien no ha sido el primero, es uno de los primeros con tanta afluencia de público, un logro difícil  y más aún si recordamos la autogestión y el camino que han llevado estas agrupaciones.

 

Llegan las 22:00 horas y Kuervos del Sur deja el escenario con un mar de aplausos, con gente que pedía más, con una euforia que estaba al 100% , un show redondo, profundo  y contundente, pero la fiesta debía continuar, ya pronto estarían los anfitriones de la fiesta sobre la tarima.

 

El Cruce

A las 22:30 hrs. Luego de una larga e incierta  espera, desde que en el 2012 se disolviera la banda hasta nuevo aviso, El Cruce retomó los escenarios en marzo del 2017, marcando oficialmente su retorno a las pistas, un retorno arrollador, con toda la fuerza de su trayectoria  y el frescor de sus nuevas composiciones, convirtiendo esta noche en el Teatro Cariola, en una noche para recordar.

Un blues transversal, potente, pero con toques más frescos, donde la banda nos llevó desde las imaginarias cantinas  y callejones  hasta grandes  fiestas, donde el blues se unió con la energía del funk, en fin, sonidos frescos y revitalizados convirtieron la noche en una gran fiesta, donde cada uno vivió la música de forma sincera, sin preocuparse ni molestar a quien estuviera cerca.

Además fue un show bastante largo, con un repertorio y energía que parecía no tener fin (de una forma agradable)  escuchamos dentro de éste, temas como el nuevo ‘El Almacen de mi Vecino’ , ‘Me Gustan Todas’,  ‘A Encender el Blues’,  ‘La Gata’, ‘No Dejaré de Pelear’,’Ahora Solo Quiero Olvidarla’ ,’Todo Se Devuelve’, ‘La Chinita y Yo’, ‘Galán’, ‘Me Tienes Loco’ , ‘Jenni’  y la siempre emotiva  ‘Blues para un Amigo’ ésta última dedicada al destacado músico nacional Angel Parra, fallecido el mismo día del show.

 

Un repertorio que llevó muy bien la mezcla entre temas clásicos y nuevos, profundos y más de “carrete”, un setlist como la vida, con momentos para pensar, para llorar incluso, pero que también tiene pasajes para pasarlo bien, para dejarse llevar y vivir siendo consecuente con uno mismo, como mencionaba anteriormente este setlist, el show completo fue como la vida misma, es que eso es el blues, y eso logra transmitir El Cruce luego de años de trabajo, donde se posicionaron como un referente nacional en el estilo, manteniéndose siempre vivos, sumando seguidores a lo largo de los años, siempre su público esperaba el retorno y esta noche se cumplió el sueño de muchos, una noche llena de emociones, una noche gratificante, que llenó el corazón de todos los asistentes y deja al rock nacional (para englobarlo de alguna forma)  con el pecho inflado, con orgullo por lo nuestro y que demuestra una vez más que SE PUEDE, que el talento nacional, que el trabajo de los músicos puede llenar un Teatro con un show de primer nivel.

Fotografía: CQPhotographer
Reseña: Tamara M