En una calurosa jornada el público se rindió a los pies de un carismático Kai Hansen y los rayos gamma

 

 

Dentro de la avalancha de conciertos que han tenido lugar este año, septiembre ha sido uno de los meses con más shows a la fecha, sumado también al hecho que se acercan más eventos con representantes cercanos al género que Gamma Ray y Hansen han dado vida y alimentado por décadas, el power metal. La conocida web que tomó el nombre de este estilo musical, celebraba 14 años de vida con un show que prometía mucho, ver a la agrupación alemana de forma más íntima, luego de una exitosa presentación de la mano de Helloween el año 2013 en el Teatro La Cúpula, bajo el marco del Hellish Tour part II.

 

Esta vez las expectativas eran altas, más para quienes hemos tenido la oportunidad de ver a la agrupación en más de una ocasión y es que el fanatismo y fuerza que provocan la visita de las bandas insignes de esta rama musical entre los fanáticos siempre son gigantes. Esto se remarca cuando un grupo de seguidores en el palco del céntrico local, elevan un lienzo con un texto alusivo a Kai, llevándolo a la categoría de Dios y dentro del power metal para muchos sí lo es. Lamentablemente no contaríamos con la presencia de los nacionales de Steelrage, que en definitiva hubiera hecho aún mayor esta fiesta de power metal de la cual seríamos participes.

 

Con un retraso que sacó más de alguno de sus casillas y varios epítetos no reproducibles, la espera se hacía cada vez más larga, ya poco importaban la música de fondo que ayudaba a pasar el tiempo, salvo un par de temas que la gente disfrutó: ‘I Dont Know’ de Ozzy Osbourne y la coreada ‘Hallowed Be Thy Name’ de Iron Maiden.

 

Martes 29 de septiembre
Club Blondie – Santiago

 

Casi cercanas a las 22.00 horas se apagan las luces y suena de fondo la clásica ‘Welcome’, el viaje comenzaba y Kai Hansen, Henjo Richter, Dirk Schlächter y Michael Ehré tomaban lugar sobre el escenario. ‘Avalon’ fue una de las primeras joyas que escucharíamos, con un público enloquecido y coreando el coro de la canción que abre la más reciente placa de la banda, ‘Empire Of The Undead’ lanzado el pasado 2014, convirtiendose en un gran inicio de show. gamma-ray-chile-2015-015‘Heaven Can Wait’, uno de los emblemas de la agrupación, no hizo más que continuar con la emoción de un concierto que prometía y fue lo que comentó Hansen en la primera intervención que tuvo con el respetable.

 

‘Last Before the Storm’, un regalo que brindó el cuarteto y que no dejó a nadie indiferente, que transportó a muchos a una de las mejores épocas de la banda. Hablando de lo mismo, ‘Induction’ fue una sabrosa «entrada» sumada a la potente ‘Dethrone Tyranny’,  a un himno del power metal; ‘I Want Out’, que fue cantada por TODOS. Es increíble como una canción llega a ser tan transversal y que algunos cercanos pero lejanos al power metal, disfrutaron y cantaron de principio a fin. Luego de la euforia, nos regalarían otra joya más, la emotiva ‘The Silence’, donde los decibeles bajaron y Kai Hansen se luce en unos de los pasajes más sentimentales de la jornada. El turno era de Ehré, quien con un participativo solo de batería, entretuvo al público para luego sumarse Dirk y entre ambos preparar el ambiente para la segunda parte del show.

 

‘Blood Religion’ fue el corte que reunió nuevamente a todos en escena, la vampiresca canción del ‘Majestic‘,  fue uno de los tracks que sorprendió en el setlist, pero no a los fanáticos que cantaron el coro tal cual fuese un clásico. ‘One With The World’ y ‘Somewhere Out The Space’, dos temazos que no dieron tregua a los asistentes en lo que ya era un verdadero sauna, donde el calor tampoco mermó el entusiasmo de quienes fueron a presenciar a los alemanes. ‘To The Metal’, la canción dedicada a este maravilloso género y con varios guiños a Judas Priest, fue la encargada de despedir a la banda del escenario.

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Luego de los vitores del público, regresa la agrupación con un contento Hansen que en ningún momento ocultó su gratitud y felicidad frente al cariño de los asistentes, entre tallas, agradecimientos y «un manjarssh» anuncia que el próximo tema es parte del enorme ‘Land Of The Free’, se acercaba ‘Rebellión in Dreamland’, gritada por los presentes,. Pero la sorpresa fue aún mayor cuando se mezcló con la canción homónima del disco, sí, ¡¡tocaron LAND OF THE FREE!! y muchos no lo creían, hasta hubo guitarristas ‘invitados’ de parte del público que se sumaron al escenario. El setlist anunciaba ‘Man On A Mission’ y ‘Send Me A Sign’, lamentablemente el primer tema no fue tocado y hubiera sido más que destacable el presenciar una canción de esas magnitudes en vivo. Kai nos anunciaba el final y por medio de una broma, nos dice que «es mejor terminar las cosas, cuando se encuentran en el punto más alto… excepto en el sexo», lo que provocó un breve relajo que cerrar con broche de oro, la querida ‘Send Me A Sign’, coreada por todos y bajando el telón de una noche mágica.

 

Noche redonda, un setlist más que bien elegido, que dejó contento a todos los presentes. El reencuentro con Gamma Ray fue único e intimo, donde la sorpresa de la banda por el cariño recibido fue palpable, sin contar la alegría que entrega esta agrupación en vivo. Si Kai Hansen no es uno de los dioses del power metal, se encuentra más que cerca de serlo.

Fotografía: Mauro Villarroel