Funk y Pop Rock marcaron la tónica de la primera de dos jornadas de Sesiones CAM en Ñuñoa.

 

Miércoles 5 de octubre de 2016
House Rock & Blues

Un buen sonido es el que acompañó durante su actuación a La Maldita Influencia, quienes de la mano del funk más extremo y del repaso mayoritario de su disco «El comienzo de esta cinta», hicieron vivir una agradable velada al público que asistió a la primera de dos noches en que bandas de Maipú visitaron la comuna de Ñuñoa. Algo contenidos al principio, fueron liberando tensiones a partir de su segunda composición. De ahí en más, lograron generar una suerte de comunión con su audiencia la que los retribuyó con sendos aplausos. Hubo momentos de fiesta en “Solo quiero tocar”, instantes reflexivos en “La última puerta”, canción en que el guitarrista nos entregó un emotivo y preciso solo. También nos regalaron canciones nuevas “Consigue lo que quieres” y el estreno absoluto de “La Musa”. Los sonidos instrumentales se hicieron presentes en la excelente “Araknofunkbia” y el discurso contra el sistema en la recia “Babylon Fuck the System”. El final llegó con uno de sus clásicos obligados –  el que también cierra su álbum debut-  “Sueños”, instancias que el cantante aprovechó para hacer las presentaciones de los miembros de la banda quienes uno por uno fueron demostrando la destreza en sus respectivos instrumentos.

Danilo Font subió al entarimado a las 23:49, de riguroso negro apropiándose de su teclado, en compañía de dos Zhaocai Mao (gatos de la fortuna), y de 5 músicos. Una breve improvisación de «No Voy en Tren» de Charly García, es la que aprovechó para afinar los últimos detalles del sonido. La actuación propiamente tal, inició con una canción que dedicó a su abuelo titulada “Al otro lado del río” la que hilvanó con «Esta Soledad». De aquí en adelante, nos dio una clase magistral de cómo llenar un escenario con cada gesto que terminaría siendo un aporte al show en sí mismo; batallando con una prenda femenina roja que aferró a su micrófono, bromeando con sus músicos, jugueteando con los gatos que descansaban sobre el teclado o simplemente siendo tan espontáneo que pudo improvisar más de algún tema, sin ocultar sus influencias – muy por el contrario – sino que luciéndolas orgulloso y con prestancia. Uno de los momentos en que más claro quedó su atrevimiento sobre las tablas lo brindó interpretando «Confesiones de Invierno» de Sui Generis, la que unió en un insólito mix con «Día tras día» de las nacionales de Supernova.  Esos detalles son lo que hicieron que Font conquistara y encantara a la gente que optó por quedarse hasta el cierre ya de madrugada de un tibio ombligo de semana.

Texto: Cristián Carisma
Fotografías: Pablo Aliaga