Gran cantidad de público se dio cita para disfrutar de dos jóvenes bandas chilenas.

 

 

Martes 29 de noviembre de 2016
House Rock & Blues

Cuando eran las 22:44 y con un atraso evidente; Rodrigo Salas en bajo y voz, Nicolás Lazo en batería y José Tomás Salas en guitarra, hicieron su arribo al entarimado de la tradicional Casa de Ñuñoa, para entregarnos una actuación basada en su disco debut «Umbral» (2016), iniciando su periplo con los aires sónicos de «Ambición». Con un escueto ‘Hola’, Salas saluda a la numerosa audiencia antes de presentarnos la sinuosa y refrescante «Ficción», que dio paso a la trepidante «Cuando Pierdas», donde ya podíamos apreciar el buen sonido y calidad del trío. Sin embargo, Nóvalo también demostró que puede generar composiciones aún más poéticas y densas que dejaron en manos de la atmosférica «Habitar el Aire», la que obsequió al público momentos psicodélicos e hipnóticos, además de progresivos hacía el epílogo, los que engancharon perfectamente con el sencillo «Polos Opuestos» – pieza que da título a su primer videoclip – que dentro de su simpleza, mantiene ciertos matices góticos. El juego de ritmos que entablaron desde el escenario, prosiguió con «Giros», otro corte muy bien elaborado y enigmático. El final llegó con un buen homenaje a ‘la banda más importante de Chile’ con el cover de «Quieren Dinero» de la agrupación nacional Los Prisioneros, en la que el papel de la voz principal lo tomó el guitarrista José Tomás Salas. Aunque los presentes lo exigían; no hubo tiempo para el encore, ya que el tiempo apremiaba para la siguiente banda. Magnífica presentación de Nóvalo y gran propuesta musical, quizás se extraña una postura más acorde al planteamiento sonoro que transmiten sobre las tablas; con eso serían una bomba.

Tras una muy breve pausa, el dúo Last Card integrado por Thomas Bauer en canto e Ian Lacrosse en guitarra , se instalaron en el escenario cuando el reloj marcaba exactamente las 23:42 de la noche, completando la formación con el baterista Camilo Santos, para arrancar desplegando los primeros acordes de “Tell Me”, donde pudimos evidenciar inmediatamente algunos problemas en la voz de Bauer, quién a pesar de teatralizar sus movimientos, no pudo encontrarse durante todo el espectáculo con las notas precisas que la ocasión demandaba, posiblemente por un inconveniente en el retorno de su micrófono. Dado esto; solo quedó enfatizar aún más su puesta en escena que estuvo coronada por una iluminación grandiosa y un baterista que se mantuvo generando el pulso necesario para afirmar la sencilla propuesta musical de la agrupación que además carece de solos de guitarra que podrían dar cierto énfasis al espectáculo en vivo. El show siguió con la única composición en español que posee el grupo hasta ahora;“Toque de Pureza”. Pasados los dos primeros cortes, Santos dejó el sillín de la batería para ceder el entarimado al cantante y el guitarrista, quienes utilizaron unos taburetes blancos para dar paso a una acústica “Eventide”, la que lamentablemente, demoró su inició debido a fallas en la amplificación de la guitarra electroacústica, cosa que debió ser salvada por su equipo técnico que optó por un micrófono extra para que el show continuara su camino. Gran actitud de ambos intérpretes que, por sus rostros, reflejaron que ciertos desperfectos no les echarían a perder la noche. El set vuelve a tomar ribetes eléctricos de la mano de los singles “Lost In Time” y el dinamismo de “Breath”, con los que cerraron una presentación algo accidentada, aunque visualmente muy atractiva.

Y así finalizamos este año 2016 con nuestras #SesionesRockerio. Queremos agradecer al público que asistió en gran número, a pesar de ser un día martes, dándole el marco que se merecían estos dos jóvenes grupos nacionales que nos brindaron una emocionante noche de rock original. Será hasta 2017!!

Texto: Cristián Carisma
Fotografías: Synthya Marambio – Pablo Aliaga