REVIEW PAGANFEST II : Baldur – Ulkan Newen – Eluveitie.

 

 

 

 

 

Una larga fila de gente se podía ver en las afueras del Club Blondie, la tarde del 16 de abril; luciendo oscuras poleras, runas y símbolos celtas, los seguidores del Folk Metal se reunían para asistir a la segunda versión del Paganfest en Chile.

 

Cerca de las 19:00 hrs, la fila comienza a moverse dejándole saber al último en ella, que las puertas ya estaban abiertas y dándole la señal de vaciar sus pitchers a quienes celebraban “la previa” en los bares aledaños.

 

 


Baldur: Sangre y Truenos

Con una puntualidad digna de mención, a las 20:00 hrs se deja ver la primera banda nacional, preparados con mjölnirs en los amplificadores, y en sus poleras; el nombre de la banda que se encargaría de encender la antorcha de este festival; Baldur, anuncia su llegada con el potente sonido de “Heimdall”, con una demostración de voces guturales potentes contrastando en un heavy metal al hueso, con riffs clásicos pero lo suficientemente poderosos como para conseguir, durante su segundo tema, el primer mosh de la noche, despertando a un público que comenzó algo tímido. A la mitad de su presentación, el quinteto rancagüino se presenta ante el público, recibiendo como respuesta un cálido coro gritando su nombre lo que da paso a “At the gates of Valhalla” y “Thor”. Manteniendo una potente puesta en escena y unos riffs llenos de fuerza, Baldur se despide con el pegadizo “Faris’s Journey” contando con el apoyo de la gente quienes, satisfechos, gritaban: ¡Baldur!

 

Ulkan Newen: La Fuerza del Canto

La segunda banda de la noche nos trae desde el sur de nuestro país, un show que seguramente, nadie olvidará con facilidad; Ulkan Newen abre su presentación al llamado de la trutruca, disparando la primera sorpresa de la noche, seguido por “Werken Che”; introduciendonos a las baterías rápidas, teclados y voces agudas clásicas del power metal europeo y por supuesto, el violín entregando un ambiente celta muy ad-hok al festival, pero a mitad de la misma canción nos sorprenden con un break protagonizado por sonidos mapuches y ritmos autóctonos. Con tan sólo una canción, los Temuquenses lograron ganarse la euforia y el cariño de todos, y la sorpresa iba creciendo a cada presentación. Con su segundo tema nos fuimos a un sonido totalmente criollo, con “El Viejo del Saco”, una cueca metal que con poncho y chupalla dejó a todo el mundo en un agradable desconcierto, y con un una energía que sólo pudo aumentar en su instrumental con aromas celtas llamado “We Ulkantun”. Y las sorpresas no pararían; “Hagakure”, presentado bajo el discurso de que “la música es una sola” nos llevó durante algunos minutos a Asia con una mezcla de música típica japonesa y un death metal melódico muy bien ejecutado que hizo inevitable un espontáneo y enérgico mosh. Finalmente la banda se despide con “Bahual”, una pieza maestra de casi 10 minutos que agotaría las fuerzas de un ejército…pero no de éste; mientras la banda se retiraba para dar paso a la banda cabecera del cartel, el público, en una manifestación pocas veces vista, no dejaba de gritar “¡Ulkan!” con una energía que logró romper el setlist de la banda sureña, trayendolos nuevamente al escenario a tocar su primer single “Invoca el Poder”. Sin duda, un espectáculo donde, tanto en escenario como en cancha, reinó la sorpresa y la calidez, la humildad y carisma de Ulkan Newen consiguieron el respeto de aquel público que pudo sentir la fuerza del canto.

 

 

Eluveitie: Del Espíritu a los Origenes

Siendo las 10 en punto la oscuridad toma posesión del recinto, en señal del comienzo del último show de la noche; Eluveitie hace su aparición en medio de la euforia para estallar con el primer single de su última placa; “King”. En este punto ya muchos ojos y oídos habrán extrañado “algo”, y es que el escenario se ve un poco más vacío que de costumbre debido a la ausencia de Nicole Ansperger (Violín) y Kay Brem (Bajo), a pesar de eso, sin tregua, comienza a sonar “Nil” desatando el mosh que serviría de augurio para el resto de su presentación. El tercer lugar lo ocupó “From Darkness”, enmarcado por el saludo de su frontman Chrigel Glanzmann, fue seguido, tras una breve pausa, por la primerisima canción de la banda: “Uis Elveti”. Un acople ensordecedor irrumpe a la mitad de “Thousandfold”, sin embargo, los gritos y la vibra incansable de la gente en Blondie no se dejaron inmutar y dieron paso a “Primordial Breath” y, sin dejar descanso, tomaron posiciones para interpretar “Sucellos”. Habiendo transcurrido media hora de potente death metal melódico, Anna Murphy se toma el protagonismo con uno de los títulos más esperados de la noche: ”Omnos” y haciendo gala de un carisma digno de mención, nos anuncia su último sencillo “The Call Of The Mountains” dejándonos elegir, incluso, el idioma de la interpretación y ante la falta de acuerdo, comienzan con su versión en “swissgerman” y finalizan en inglés. En contraste a este episodio más calmado del show, llega “Inception” a llevarse la frágil tranquilidad que reinaba en el recinto Santiaguino.

 

Poniendo un punto en medio del recital, los suizos nos ofrecen otra interesante sección de su espectáculo, donde se desprenden de la distorsión para dar paso a una sección totalmente acústica, interpretando una emotiva triada que parte con “Memento”, seguida por “Brictom” y cerrada con broche de oro con “A Rose For Epona” en una versión adaptada a la ocasión, haciendo partícipe a sus fanáticos de cada cada coro y melodía. En este caso, después de la calma viene la tormenta, Glanzmann se vale de la locura del público sudamericano y bajo sus órdenes, la gente comienza a separarse para formar el legendario “Wall Of Death”; las murallas humanas estallaron a la señal de “The Nameless” y comenzaron a cerrarse rápidamente transformándose en un mosh que dejó a más de un guerrero fuera de batalla, sin embargo, Eluveitie pedía más y Chrigel se dirige nuevamente a la multitud para pedir un mosh aún más grande que la fanaticada chilena no dudó en entregarle; un circulo vacío rozaba los bordes de la cancha y alrededor de él, un público cargado de adrenalina esperaba la señal que fue dada por “Kingdom Come Undone” para lanzarse al mosh más intenso de la noche, el remolino de desenfreno se extendió hasta el final de la canción dando paso con una energía inagotable a “The Silver Sister” y “Quoth The Raven” para finalmente, anunciar su despedida con “Alesia” y llevandose la voz de cientos de personas, los helvéticos abandonan el escenario que de a poco vuelve a caer en penumbras. Pero bien sabiamos todos que faltaba algo para que coronaran como se debe su paso por nuestro país y los gritos se hacían evidentes y lejos de ser aplacados, fueron contestados con el sonido de una gaita a lo lejos que poco a poco se transformó en “Inis Mona” y valiéndose de esta recarga finalizaron su concierto con “Tagernako”, mostrándose satisfechos, Eluveitie se despide de Chile con un emotivo agradecimiento que definitivamente fue correspondido.

 

 

Sin duda alguna, la esperada venida de Eluveitie fue pagada por completo; la sólida presentación de los suizos a pesar de los dos integrantes ausentes, sumado a la excelente presentación de las bandas nacionales, hicieron de este segundo Paganfest un concierto que quedará en lo más alto de la memoria de los fieles seguidores del género.

 

Review: Ignacio Brossard

Fotografía : Tamara Matus

 

 

Generated by Facebook Photo Fetcher 2